lunes, noviembre 19, 2012

Elecciones Internas 2012



Fue un domingo muy especial, a la expectativa morbosa de resultados que no pocos daban por fraudulentos, debido, claro está, a la desconfianza que el pueblo catracho le atribuye a su clase política. Para el hondureño común se trata de elegir entre el mal conocido y el que está por venir; para los políticos y sus allegados, toda una fiesta pues de ella viven y procuran su enriquecimiento. Pero la democracia catracha tiene una serie de ambigüedades que denotan, en el peor de los casos, una perniciosa inmadurez política. A esto le añadimos que nuestro sistema electoral, como van corriendo los tiempos, evoluciona en cada período electivo con lentitud, si consideramos las expectativas que poseen votantes y aspirantes a cargos de elección por la demanda de resultados. Aunque algunos medios periodísticos enaltezca el desempeño del Tribunal Supremo Electoral, se hace evidente que este poder del Estado presenta ciertos fallos en el proceso que aprovechan los grandes perdedores de dichas contiendas para crear desconfianza y aumentar la incertidumbre en la población.

Para evitar asuntos controvertidos como el caso del Partido Nacional, creo conveniente que el TSE y el Congreso analicen la posibilidad de crear una segunda vuelta electoral como ocurre en otras naciones. Así, quizá nos ahorremos conflictos debido a resultados electorales con márgenes muy estrechos o con poca concurrencia de electores. Aunque esta opción también posee sus pro y contras.

Por ahora los hondureños, creo, debemos ser pacientes y esperar el resultado oficial del TSE, único organismo con el derecho para determinar quiénes son los auténticos ganadores de las contiendas electorales; por mucho que haya gente que se autoproclame candidato o presidente electo.

Un saludo.