lunes, julio 11, 2016

Vulgaridad y refinamiento al servicio del mal


La nota de este día fue protagonizada por Marvin Ponce. Este personaje folklórico que se ha ganado la vida a base de su lengua venenosa e iracundo proceder matonil; chupando, desde hace muchos años, de la teta pública bajo el amparo de las clases políticas a las cuales el hombre ha servido. No me extraña que, con semejantes rasgos de marcada inmadurez emocional, sea presa fácil de las provocaciones de sus adversarios en la TV, y que ahora lo tilden de mercenario, poniendo al desnudo su idiotez en detrimento de JOH, el actual patrón.
Cuando Marvin militaba para las fuerzas socialistas, esas mismas conductas de deslenguado y buscapleitos eran celebradas por quien hoy lo espetan e intentan censurar. Ponce fue como el perro guardián de sus intereses mezquinos, y los defendió con la misma rabia que ahora defiende a JOH.
No es que pretenda justificar el talante inculto de Marvin Ponce, pero logro entrever que en el ámbito político hay muchos mercenarios peores que este señor, con la salvedad que el refinamiento profesional asolapa muy bien su naturaleza pedestre.
La tóxica industria de memes en las redes sociales se ensañó con el asesor presidencial, y el aumento de su producción me hace sospechar quién mueve la manivela. Cuidado.