lunes, julio 23, 2007

Aquelarre

Cuando Mel inicio su mandato presidencial desde este humilde sitio en Internet le deseamos suerte en su gestión pública-suerte en la cual seguimos sin creer-, todo por el bien del pueblo hondureño. También, en ese mismo enunciado, recomendamos al presidente ser prudente en materia de relaciones internacionales, igualmente instamos a que no se dejara seducir por la demagogia de otros colegas suyos, homólogos convertidos en mecenas que reparten pan a cambio de obtener más poder sobre sus propios pueblos. Ahora veo que no es ni prudente ni mucho menos ecuánime con el resto de sus vecinos centroamericanos(Guatemala, Costa Rica, El salvador) y su socio del norte (Gringolandia).

Leo las noticias y me sorprende ver en donde anduvo metido Mel la semana pasada; al mismo tiempo que se me resiente la inteligencia –a cualquiera creo-al escuchar los pretextos que puso para justificar la asistencia al evento. Veo necesario “linkear” el reportaje que hizo El Heraldo a Enrique Ortez Colindres, el señor indica que asistir a tal evento fue un grave error político.

En mi opinión Ortez Colindres plantea argumentos acertados que validan su juicio acerca de las incursiones fiesteras del presidente hondureño. Lógicamente uno no puede andar simpatizando con el enemigo del amigo porque la situación podría tornarse seria para nuestro país. Considero que Mel no podrá sostener por mucho tiempo esta ambivalente simpatía que tiene hasta ahora-o que cree tener-con gringos y socialistas latinoamericanos; tarde o temprano alguno de estos bandos le exigirá una postura sólida que rompa el equilibrio obligándole a ponerse a favor de uno y en contra del otro, irremediablemente, luego no habrá marcha atrás. Obviamente los que saldremos bien jodidos somos los hondureños si Mel-y sus correligionarios- toman la dedición equivocada.

Es evidente que la tibieza del Mel es fingida, seguro lo están animando-desde una facción de su partido- para que de un paso a la izquierda y se pierda el supuesto balance. Pero aquí no se trata de andar haciendo balanceos o equilibrismo, se trata de tomar posturas definitivas, y a juicio personal, tirarse por el norte es caer sentado sobre pasto mojado, pero tirarse por la iniciativa del sur es precipitarse hacia un abismo sin sentido y contenido liberal.

Saludos.

2 comentarios:

Aaron Ortiz dijo...

David,

Viendo como las decisiones de nuestro presidente reflejan las de Chávez, creo que nuestro presidente ya escogio a Venezuela y Cuba y rechazó a Estados Unidos, y aún el embajador de los EEUU lo mira así.

Eso me entristece mucho por el pueblo, pues ellos creen en Mel. Así como muchos Venezolandos creen en Hugo.

No es interesante que se dejen llamar por su primer nombre?

David Morán dijo...

Aaron:

Por eso digo que la tibieza de Mel es fingida, sin embargo, se le ve poco seguro a veces, eso, me imagino, se debará a que no cuenta con el respaldo total de sus correligionarios, pues el partido libertino está bastante dividido, se nota que sólo se unieron para llegar al poder. Igualmente me entristece e indigna hasta cierto modo esta situación .

Es interesante ver como se llaman por el primer nombre, muy campechanos ellos, pero no les creo nada. Recordemos que a pesar del trato diplomático o confianzudo que se tengan algunos, en el fondo, siguen siendo políticos, los más astutos de ellos suelen ser bastante desconfiados sabiendo guardar las apariencias.

Saludos.