lunes, enero 26, 2009

Poder Judicial


Es de ilusos pensar que la corrupción la pararemos de un tajo, que la misma no pondrá algún tipo de resistencia. La Junta Nominadora que preseleccionó los candidatos a Magistrados, compuesta por los representantes del corporativismo hondureño, es otro intento por liberar al Poder Judicial de la clase Política, o al menos meter más manos en este Poder. Algunos señalarán que el proceso de elección se contaminó; a nadie le extrañaría tal cosa, ya que los políticos tienen derecho a participar en ella y la ley los avala. ¿Por qué entonces se conforma una junta de preselección? Pues por una simple razón: nadie confía en la representatividad parlamentaria. Así de simple.

Se generó otra dramática estela de humo tóxico con la elección de los nuevos Magistrados, ya que al parecer ni los políticos concordaban con el nuevo sistema y la sombra de un golpe de Estado corría hacia la junta directiva del Congreso. Una vez discutido el asunto (dentro y fuera del recinto), se nos muestra una fórmula diplomática para superar las rabietas: Ponernos de pié, abrocharnos los sacos y cantar el Himno Nacional. Aún así, me parece que es fácil hacerse el patriota en semejantes circunstancias; tomando en cuenta que, si alguno le daba por imponer candidatos fuera de la "bendita" nómina, tendría en contra a casi todo el Congreso Nacional, serviría de instrumento para las pretensiones megalómanas de otros, no obtendría el apoyo de los gringos y los grupos populares incinerarían al país, empezando por el Palacio Legislativo. Así cualquiera recurre al patriotismo democrático.

Lo gracioso del evento de la madrugada fue ver a esa bancadita amarilla que se esfuerza por aparentar todo excepto lo que son, clase política. Argumentaron que los nuevos Magistrados representan a los partidos tradicionales, pero, quizá, ellos buscaban su propio representante en el Poder Judicial y se jodieron. Para romper con la listas cerradas, señoras(es), deben tener más fuerza política en el Congreso, no sólo en la dirigencia sindical, supongo. Pero esa fuerza se consigue con votos. Nadie regala espacios en política, menos los adversarios.

Hay quienes celebran el esfuerzo de la Junta Nominadora, creo que es demasiado temprano para hacerlo. Es mejor ir perfeccionando este tipo obstáculos para frenar la corrupción. Si hacer una Junta de preselección sirvió o no, eso dependerá en gran medida del desempeño de los nuevos Magistrados del Poder Judicial.

Saludos.

1 comentario:

More Baker dijo...

Ojalá tengan éxito. La corrupción es un flagelo que nos carcome.
Saludos.