lunes, febrero 11, 2008

A pesar de Todo…Adelante.


He admirado la poesía de Luís Amézaga (El amigo Mickel) siendo testigo de su evolución literaria a través del tiempo, por eso siempre me ha complacido leer su sapiencia enchapada en el estilo del buen verso. Cabe añadir los diez años de amistad que me atan a este autor que ha sido un modelo que no logro, ni creo que pueda, darle alcance. Me ha hecho llegar desde su natal Vitoria su nuevo poemario en papel donde la lucidez poética resplandece. Tal explosión de creatividad no sería posible sin una chispa energética que la provoque, es decir, una mujer, Elena. Pero ella no es precisamente el centro del libro, aunque su presencia ronda invisible tras las palabras que omiten inapropiados señalamientos. A pesar de que Elena partió a un mundo donde muchos tenemos la fe empeñada, A pesar de todo, el poeta, Luis, sigue adelante con sus cadenas.

El libro sonríe como puede, contándonos, gracias al buen juicio del editor por publicarlo-no del autor-, reflexiones que delatan fenómenos multidimensionales, precisamente ahí donde nadie espera encontrarlos. El esfuerzo de tanto escarbar entre lo cotidiano hace gala presencial y nos sorprende. Y hasta aquí la descripción porque no considero oportuno ni necesario hacer un segundo prólogo en forma de consideración para el mentado libro. Las palabras del poeta Amézaga saben hablar por sí solas. De ante mano recomiendo la obra.

He sido honrado al ser una de las dos personas a las cuales va dedicada la obra. La otra, la principal, ya la he mencionado.

Me quedo leyendo mi edición exclusiva de A pesar de todo… Adelante.

Saludos. Gracia al caro amigo Mickel por semejante honor.

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ANEXO

Breve Historia de una Amistad

Gracias a la magia del internet Amézaga conoció uno de mis poemas publicados en una web literaria, de ahí me invitó a participar en otro proyecto de la misma índole denominado: El Verso que Viene: Siglo XXI donde Mickel-el primer nombre artístico que le conocí- fungía como editor en jefe y tirador de cartas de Tarot. De eso hace ya diez años. Contribuí frecuentemente con dicha iniciativa literaria en múltiples ocasiones mandando difusos poemas, así me estuve condenando con algunos poetas consumados, y no es que el monasterio haga al monje, pero ya que me colaba…

Tanta correspondencia no hizo otra cosa que dejar al descubierto nuestra pasión por la poesía y la prosa, él por vocación, lo mío por mera necesidad. Cuántas cosas hemos escrito y dado a conocer, no llevo la cuenta de ello, pero disfrutamos en compartirlas y en darnos ánimos para seguir con este vicio y con otras cosas que trae la vida.

Luego me envió su primer Poemario publicado en papel llamado “El Caos de la Impresión”. Sus diversas publicaciones en revistas literarias españolas me convencieron que para Amézaga escribir era un impulso incontrolable, y su sed por lectura es casi patológica. Un tipo muy inteligente y sencillo, ofuscado en estos últimos años por su “heroico” presidente de gobierno.

Años después, abandonó sin el menor escrúpulo El Verso y se dedicó a otro menester. Se lo reproché indirectamente con mucha frecuencia pero, utilizando su sagacidad, me contagió con la nueva moda del Blog donde él ya tenía marcada experiencia. Como siempre quise tener un espacio virtual donde explayarme, fue fácil caer en la telaraña y aquí estoy publicando entradas semanalmente. El Poeta Mirón es la web donde Amézaga vierte algunas de sus ideas poéticas, análoga a Neurocosmo; mientras el surgimiento de este blog es inspirado en Diencéfalo, aunque con mucho menos tino e impacto social.

Actualmente seguimos comunicándonos vía e-Mail, nunca nos hemos visto en vivo ni escuchado, quizá nunca haga falta, pues la amistad es sólida como una piedra, a pesar de la distancia y las diferencias.

Versión. 2.0

1 comentario:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Me apunto lo de "tenemos la fe empeñada". Si pudiera decirte que está a buen recaudo, pero aún no puedo.

Ja,ja,ja. Ya no me acordaba de las tiradas de Tarot. Hubiera hecho mejor carrera con aquellos arcanos que edificando poemas, pero ya ves, el destino se cumple sea el guión que sea. Pero tus palabras, y sobre todo la sinceridad que las inspira, son la parte positiva de ese destino.