jueves, abril 12, 2007

Lo de siempre


La corrupción tiene en su cuerpo escamas miméticas que la vuelven invisible, esta serpiente peluda aprieta la cintura con sus anillos constrictores. El sufrimiento es sordo y el silencio cobija el crimen volviéndolo impune.

Es un sortilegio asfixiante e imperceptible que paraliza el latir del intelecto.

Don Gautama es claro, lo tenemos todo pero, debido a lo que falta, no podemos conseguir nada.

>>>LO QUE NO TENEMOS de Gautama Fonseca.

Saludos

5 comentarios:

Irina Orellana dijo...

Mi Estimado David:

Que ciertas son las líneas del Sr. Gautama Fonseca. En nuestra querida Honduras "lo tenemos todo", especialmente, el potencial y el recurso humano para tener mucho más, y llegar a horizontes posiblemente nunca imaginados.

Sin embargo, la falta de justicia, corroe hasta la más pequeña de las gestiones e iniciativas. La corrupción y la injusticia, ahora son características compartidas no sólo por el aparato burocrático del Gobierno, sino que también podemos encontrarlas en las empresas e Instituciones privadas, así como también en las Instituciones que supuestamente trabajan a favor del bienestar colectivo, como ser ONGs, fundaciones, sociedad civil, etc.

Al final, la diferencia la harán aquellos cuyos valores morales, están bien cimentados, y que verdaderamente aman a su patria, a su prójimo y a las generaciones que están por venir. Sin amor y empatía, poco podremos avanzar.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Es mucho lo que falta, porque sin justicia el barco se escora. La corrupción agota a los honrados.

David Morán dijo...

Estimados amigos Irina y Mickel.

Ciertamente en Honduras hemos hecho de la corrupción una costumbre muy habitual, ahora forma parte de la cultura a tal grado que es casi imprescindible para progresar, produciendo indignación en el honrado(a) que se limita simplemente a sobrevivir. Perdonarme si exagero.

Saludos.

Tbo dijo...

Supongo que es normal, si la justicia en tu país esta así de buena, cualquiera piensa en cometer un delito, uhmmm, ja,ja. Disculpa lo jocoso, me inspiro la fotografía.

David Morán dijo...

El problema es que la buena justicia hondureña es muy, digamos, indefensa, y muchos son capaces de abusar de ella con facilidad.

Saludos.